La armonía en la música
La riqueza de la concepción de armonía musical trae amalgamado a los
distintos trasfondos culturales y filosóficos que son base de conceptos y teorías
que circularon a través del tiempo.
Por ejemplo el Hanapachap, obra coral escrita desde un criterio contrapuntístico
de raiz europea en el Perú del año 1500 y que se trata de un anónimo para
algunos investigadores y que es atribuído por otros a Juan Perez Bocanegra en
el año 1631 es un claro ejemplo de misticismo americano en el contenido del
texto en lengua quecha : Hanapachap cussicuinin huarancapta muchascaiqui yupairú
rupucojmalqui runacunacunaiculsim kapalnah paquemicuinin.
En todo caso un anónimo no fue un ser que careciera de existencial
corporal en este mundo, sólo de validez legal de existencia como lo fue en la
época de la esclavitud cuando esta era una institución en la época de los
virreinatos en América.
Luego sobre el fenómeno simplemente estético se argumentan posterior o
simultaneamente significados religiosos, ideológicos y de todas clases.
Pero lo claro es que los procedimientos contrapuntísticos que en este
caso se denominan "barrocos" rememoran en músicos y oyentes la
sensación de multidimensionalidad dada la independencia de movimiento de los
distintos planos melódicos, como distintos objetos con existencia simultánea
en nuestro espacio tiempo.
Y de un modo especial de esta complejidad nace la idea moderna de "
armonía musical" particularmente como síntesis del contrapunto antiguo y
en la dirección del interesante concepto de "funciones armónicas".
La teoría de la armonía clásica ya tuvo sus limitaciones al intentar
analizar la música de los impresionistas como fueron denominados muy a pesar
suyo Claude Debussy, Satie, Ravel entre otros. Y aquí a mediados del siglo XX
retornó el criterio de funciones armónicas como intento salvador de clasificar
a los distintos "objetos armónicos" que aparecieron y el original
tratamiento que estos objetos recibían destartalando más profundamente el
universo de la mecánica newtoniana en la que estaba sujeta la teoría clásica
de la armonía.
¿ Que nos queda entonces ?
Para un estudiante de música el abrir el tratado de Armonía de
Schoenberg, el moderno tratado de Piston o clásicos como el Zamacois es
encontrarse con una suma de emparches históricos y conceptuales para dirigir al
alumno a fórmulas de composición musical que ya fueron exploradas de distintas
maneras por los autores de obras de diferente raiz étnica y ahí es donde
fracasan los tratados de armonía, en la pretensión de "englobar"
criterios, y por otro lado el mejor mérito que tienen estos libros lo vemos en
acercar a los músicos a las "obras musicales" con un lenguaje de análisis
valioso ya que este lenguaje puede argumentar desafíos personales hacia la música
muy válidos también.
Pero los compositores no necesariamente conocían las reglas o leyes armónicas
imperantes en su tiempo sino que se dejaban llevar por su "profundo sentido
de la intuición" y eventualmente acomodaban esa intuición a formas
musicales con una continuidad histórica consensuada en las modernas leyes del
mercado o en las antiguas ideologías de los reyes o comunidades.
De aquí viene la vitalidad rítmica y melódica de los pueblos nómadas,
es que ellos no tuvieron ni tienen tiempo para especular acerca de la
consecuencia de las pautas de su estética musical, ya que se focalizan en la
propia naturaleza de sus pautas, lo que decanta de su presente.
Y esta es una base conceptual o teórica muy lúcida que reapareció en
artistas como el Gato Barbieri y su desarrollo en el freejazz cuando tras de su
sonido el Gato implicó una filosofía a modo de crítica a la moderna sociedad
de mercado.
Este parece un buen ejemplo para artistas, soltar amarras y atreverse a
navegar por el mundo de las "intuiciones profundas" antes que por
torturantes o establecidos caminos ya conocidos.
Luego, cada quien encuentra su "punto de perspectiva" en el
universo pero lo claro es que el hacer musical auténtico va a tocar los
"intereses de mercado" para molestar a los animadores del sonido que
viven exclusivamente de "captar" resultados sonoros de los verdaderos
hacedores de la música.
Ante esto nada mejor que aprender a producir el propio espacio musical y
flexibilizar ideas y puntos de vista ya que quien no sobrevive no puede
"contar su historia".
La idea de que el hombre desarrolló la percepción "vertical"
de los objetos sonoros ( los acordes ) luego de su desarrollo de los procesos
"horizontales" ( melodías ) "superpuestos" ( contrapunto ),
es una pretensión falsa de otorgar un "evolucionismo" histórico a la
percepción humana, ya que por ejemplo en India aunque poco se desarrolló la
armonía en los términos de las obras para piano u órgano tubular del siglo
XIIX o XIX de Occidente, sí se desplegó una enorme sutileza de fenómenos
"armónicos", es decir que aquí tenemos otra línea evolutiva donde
la idea de "armonía" fue sustituída por la de "armónicos"
( o viceversa, según cómo se lo mire ) y hoy se vive un muy interesante
proceso de confluencia sonora y de lenguaje entre por ejemplo músicos flamencos
y músicos indúes rememorando quizás antiguas rutas migratorias olvidadas en
la historia pero recordadas en la memoria del sonido.
M.J.